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La historia de tres mexicanos desamparados por su embajada.

El pasado 12 de octubre, en su cuenta de twitter, la influyente periodista Ana Pardo de Vera P, alertaba sobre una violación a una turista mexicana:

VIOLENCIA MACHISTA Violan a una turista mexicana en un hotel de #Madrid. Pide amparo al @Consulmex, se lo niegan y dicen que se lo inventa. Denuncia ante la #Policía, que ha localizado al p. violador, y no lo detiene. Por @nuriacsopena

El reportaje firmado por Nuria Coronado Sopeña, narraba el sufrimiento que vivió una nacional mexicana que, en su última noche en Madrid, resultó agredida sexualmente en el patio del hostel en el que se alojaba.  En su entrevista en una cafetería, todavía en shock, le confesó: – “Los ojos de Marta López tiritan de miedo. No hay manta posible que la cobije del frío que siente en lo más hondo de su alma. En ella se entrevé la mirada de quien dice “estoy bien” cuando se percibe la huella del dolor que acaba de quedarse pegado a su vida para siempre. Jamás pensó que viniendo de un país como México, donde cada 18 segundos una mujer es violada, iba a tener que vivir la experiencia en una ciudad “de la que todo el mundo me hablaba maravillas. De cómo aquí se podía caminar sola por la calle sin tener que temer a nada”.

Marta López, después de ser violada, acudió a la policía para denunciar los hechos y, posteriormente se dirigió a su embajada para solicitar la protección, y reclamar la ayuda que necesitaba para regresar a México. Estaba destrozada física y emocionalmente, necesitaba sentir el apoyo de alguien, y en el fondo creyó que en la embajada de México le darían toda la atención que una persona merece recibir por parte de su gobierno. Nada más lejos de la realidad, pues nadie creyó el relato de la pobre Marta.

Nadie en la Embajada de México le apoyó.

En su confesión a la periodista Nuria Coronado, recuerda este momento que reproducimos literalmente: – “Necesitaba el amparo de las autoridades de mi país. Necesitaba a alguien cercano al que explicar lo sucedido».  La espera para ser atendida en el consulado provocó que perdiera el vuelo que tenía previsto. Fue entonces cuando necesitó ayuda económica para volver a su casa «ya que mis padres no tenían cómo ayudarme económicamente, había perdido el vuelo de vuelta y no me quedaba nada de dinero ni para comer”, comenta.

Lo que allí se encontró fue el mayor de los desprecios. “El consulado me trató muy mal. Me dieron cita, me trataron con indiferencia y desprecio en todo momento. Me dijeron que llamara al 016 y me dieron un número de teléfono, el de la Asociación de Mexicanas en Madrid”.

Entonces encontró en la red, el contacto de la abogada, Lic. Griselda Herrera y Lic. Fátima Boitel que brindan de forma altruista asesoramiento jurídico y apoyo humanitario a mexicanos en España. Griselda y Fátima cuentan  en rigurosa exclusiva para nuestro medio, como vivieron esos momentos, ambas nos narran: «El día en que llego Martha a nuestra oficina, nos dijo que quería apoyo porque se sentía muy sola, y empezó a narrar lo que le había sucedido, ser víctima de una agresión sexual cuando vino de vacaciones a Madrid para estar presente en la graduación de su primo. Es muy difícil para nosotras como mujeres manejar la situación de una chica que está en crisis, sabemos que preguntar cada detalle es revictimizante.  

Tras la durísima revelación sobre la agresión sexual y por deseo expreso de Marta, le acompañaron a la Embajada de México, pero después de una hora esperando ser atendidas, les negaron el acceso y tuvo que pasar Marta sola. Cuentan que un rato después, vieron salir a Marta llorando, desconsolada, y hundida,  diciendo que, “le habían negado el servicio y le dieron una hoja de lo que «Tu consulado no puede hacer por ti» y con datos de diversas ONGS que brindan apoyo a emigrantes”.

A la fecha a la abogada Fatima Boitel Lantigua, quien es su apoderada en España, se le ha notificado que el agresor esta en busca y captura, pero tuvimos que acudir ante el Juzgado de Guardia a hacer la denuncia correspondiente. Ellas Consideran que “en este caso, no se le dio la atención con la sensibilidad debida desde el Consulado mexicano, atendiendo su situación de vulnerabilidad de mujer, extranjera y víctima. Desconocemos las políticas y las reglas del servicio exterior mexicano que ordenan al Consulado la no atención individualizada de cada ciudadano mexicano que acude a sus instalaciones”. 

La historia de Roberto Macías.

Roberto Macías, ex trabajador de la UGT, puede acabar en prisión. El sueño que vivía en España, se convirtió en una traumática pesadilla. Su futuro, libertad,  patrimonio y familia corren peligro.

En España, alertar la corrupción es una tarea arriesgada. Él, es uno de los principales alertadores de corrupción en nuestro país. Su testimonio y participación fue clave para que la Justicia pudiera investigar una millonaria trama de corrupción sindical. Recientemente el Fiscal Anticorrupción, Fernando Soto, solicitó para la cúpula del sindicato en Andalucía las penas de 26 años de prisión y 200 millones de euros en conceptos de fianzas.

Los alertadores de corrupción son una figura clave en la detección y denuncia de presuntas conductas indebidas, irregularidades, fraudes o actividades ilegales, así como en la detección y publicación de casos de interés público relacionados con asuntos fiscales; pero en España no cuentan con ningún tipo de protección. Nuestras instituciones, no contemplan ningún tipo de protección para las personas que alertan, informan o denuncian actos de corrupción, generalmente sus vidas son destrozadas por las mismas tramas corruptas, que han denunciado.

Ante este terrible escenario, Roberto Macías, oriundo de Ciudad Guzmán, Jalisco, acudió a la Embajada de México con la esperanza de ser auxiliado, y recibir la protección, y la ayuda que todos los mexicanos que enfrentan un juicio injusto en el extranjero deberían recibir por parte de su Estado.

Hemos hablado con Roberto  Macías que, nos cuenta que «le están sometiendo injustamente a una pena de banquillo, esto es, está siendo sometido a un juicio frente a una acusación espuria e infundada, sin un mínimo de consistencia. Pero, es otra forma de reprender a las personas que alertan corrupción«.

El próximo 6 de marzo, se reanudará el juicio contra Roberto, la acusación particular pide 4 años de prisión y el pago de 60.000 mil euros en concepto de reparación de daño. Ese día, Roberto Macías, sabe que se juega todo. Y, que no contará con el respaldo ni legal, ni moral, etc. de su embajada.

Roberto, interpuso un amparo en México, contra la decisión de la Embajada de no asistirle. El juez de Distrito que resolvió, falló a su favor. Desmontando el principal argumento utilizado por la embajada para no asistirle, que es el haber adquirido la doble nacionalidad. El fallo judicial, al que hemos tenido acceso, señala que sí debería haberse dado protección consular a Macías como él mismo solicitó y “conforme a los dispuesto en artículo 36 de la Convención de Viena”. El fallo se muestra a favor de “brindar al quejoso como connacional mexicano una asesoría y representación legal ante los tribunales y autoridades del Estado receptor, sin pretextar que el quejoso se ha ostentado como ciudadano español”.

Refiere que desde su percepción, que «los mexicanos en España, le importamos una mierda a las personas que dicen representarnos”.  En su caso, distinguidas personas y asociaciones anticorrupción, han pedido públicamente la asistencia al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, defienda los derechos de su nacional, sin ningún tipo de respuesta. Dice Roberto, que “lo que más le puede molestar es que cuando han hablado con él, siempre tienen un tono de arrogancia y altivez, como si yo fuera un ciudadano de tercera categoría».

La historia de Mauricio X.

Tiene miedo hablar después de su dramática experiencia en Europa. Sus últimas semanas en Hungría y España, son una autentica pesadilla.

Mauricio, fue reclutado en México, junto con unas 80 personas, para trabajar en una empresa con sede Hungría. Les prometieron trabajo, seguro, y estabilidad laboral. Pero nada se cumplió; fueron víctimas de una estafa.

Manifiesta que, «las condiciones de trabajo que se encontraron eran infrahumanas. La empresa que les contrató les ha dejado “botados” a su suerte, les deben dinero, ahora viven en campamentos, debajo de puentes y en condiciones de miseria». 

Durante la entrevista, recuerda que, como pudieron se organizaron para pedir asistencia a la Embajada Mexicana en Hungría, pero nadie les asistió. En su desesperación, organizaron una manifestación en el puente de Budapest, intentando así,  llamar la atención de la representación mexicana pero no tuvieron suerte.

Mauricio, enfermó en Hungría. Y, tuvo que dejar el país con sus sueños rotos. Dejó atrás un grupo de mexicanos que siguen varados a su suerte, esperando salir de alguna forma de aquel país. Asegura que, hay un campamento con muchos mexicanos desesperados por la situación que están viviendo, y pide ayuda urgente para rescatarlos.

En su viaje de regreso a México, la vida le dio otro duro golpe a Mauricio al aterrizar en España. Nada más llegar a Madrid, le tocó la mala suerte de vivir otra experiencia que lo pondría contra las cuerdas. Empezó a encontrarse mal, llevaba tiempo necesitando atención médica y su cuerpo enfermo no resistió más. Entonces acudió a un hospital para recibir la atención médica que su cuerpo reclamaba. Sus días en Hungría, viviendo un calvario, le acabaron pasando factura.  Después de salir del hospital en el que se encontraba, Mauricio fue víctima de un robo. Los delincuentes que lo asaltaron en vía pública, le quitaron las pocas cosas de valor que todavía conservaba. Lo perdió todo.

El desprecio de la Embajada de México.

Mauricio X, se encontró en Madrid, con una situación de total desamparo y vulnerabilidad. Sin dinero ni para un pan, acudió a la Embajada de México para pedir auxilio. Pero, se encontró con la misma respuesta que sus paisanos Marta y Roberto: No le podemos ayudar.

En este caso, a un mexicano enfermo y con mucha hambre, lo único que le dieron fue un folleto que dice: “Lo que tu embajada no puede hacer por ti”. Con eso fue con lo único que salió entre sus manos.

La Lic. Griselda Herrera, activista pro derechos humanos, vivió de cerca el triste peregrinaje de Mauricio X, en Madrid. En su cuenta de Facebook dejó constancia del pasó de este mexicano luchador por España.

“Estoy orgullosa de la respuesta que dio la comunidad mexicana radicada en España para ayudar a nuestro paisanito asaltado en Madrid, que venia de padecer situaciones de abuso y explotación laboral en Hungría, y enfermo, el día de hoy esta en Monterrey, rumbo a su hogar. Valoro la gentileza y buen corazón del Empresario Ernesto Diaz. Y de todos los que se sumaron para hacerle regresar a casa”.

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