La Fiscalía Anticorrupción pide tres años de prisión contra Roberto Macías por revelar el fraude millonario de la UGT

El ex trabajador de UGT-A admite a la juez que filtró documentos sobre la corrupción del sindicato

Las revelaciones públicas que hizo Macías, podrían ayudar a recuperar 80 millones de euros a la Hacienda Pública.

Tras las revelaciones periodísticas facilitadas por Roberto Macías, la Junta comenzó a revisar las subvenciones que le había concedido al sindicato para detectar posibles anomalías y abrió al menos 34 expedientes de reintegro correspondientes a 34 ayudas distintas. El Gobierno andaluz del PP y Ciudadanos acaba de exigir en octubre pasado a la federación andaluza de UGT que devuelva 18 millones de euros -12,5 millones correspondientes al importe de la subvención y otros 5,5 millones de intereses- por cursos que el sindicato no ha justificado de forma correcta, un caso que se enmarca en el conocido como el fraude de la formación.

La reclamación millonaria se une a otras abiertas por la Junta de Andalucía que todavía están en trámite y que suman más de 40 millones de euros que el sindicato tendría que reintegrar a la Administración andaluza.

La importancia de las revelaciones públicas de Roberto Macías, han servido para que la Junta de Andalucía, haya detectado un quebranto en el erario público de más de 80 millones de euros.

Los más de 40 millones de euros son una cifra muy similar al volumen de presunto fraude detectado por el perito judicial en las diligencias que tramita el Juzgado de Instrucción 19 de Sevilla, que investiga la supuesta trama urdida por UGT-A para financiarse de forma irregular con las subvenciones que le concedía la Junta para cursos de formación y otras actividades. Como informó este diario el pasado marzo, el juzgado de Instrucción elevó a 40 millones de euros la cuantía presuntamente desviada por el sindicato.

El origen de las reclamaciones millonarias de la Junta a UGT-A se remonta al año 2013, cuando este diario y otros medios de documentación publicaron los desmanes contables de este sindicato con ayudas públicas gracias a la participación de Roberto Macías. Los episodios más llamativos fueron las cenas con barra libre en la caseta de UGT-A en la feria de Abril de Sevilla que se cargaron a la Junta y los 700 maletines fabricados en Asia que la central sindical regaló a los asistentes a un congreso regional también costeados por la Administración andaluza. No obstante, las mayores cuantías bajo sospecha están en las subvenciones para los cursos de formación, que podían oscilar entre los ocho y los doce millones de euros cada año.

A raíz de las revelaciones periodísticas facilitadas por Roberto Macías, la Fiscalía y el juzgado comenzaron a investigar y la Junta, durante la etapa de Susana Díaz como presidenta del Gobierno andaluz, abrió varios expedientes de reintegro para solicitar al sindicato la devolución de las subvenciones que no se habían destinado a los fines previstos.

Aquellos expedientes de reintegro, cuya cuantía total mantuvo en secreto Susana Díaz, han desembocado en los que sigue tramitando el actual Gobierno. Uno de ellos es el que la Consejería de Empleo, que dirige la consejera Rocío Blanco, acaba de comunicar a UGT-A por importe de 18 millones de euros, correspondientes a las ayudas a la formación que se concedieron al sindicato en 2007 y los intereses acumulados. Hay más expedientes de reintegro abiertos, que podrían finalizar próximamente hasta alcanzar los más de 40 millones de euros mencionados anteriormente. . Pero el hermetismo y la opacidad sobre este asunto es total. Nadie informa sobre las cantidades recuperadas, y finalmente reclamadas a la topoderosa UGT Andalucía.

Roberto Macías, reconoció ser el autor de las filtraciones.

El ex trabajador de UGT-A Roberto Macías ha admitido este viernes ante la juez que filtró a EL MUNDO y a otros medios de comunicación «cinco o seis» documentos sobre la presunta corrupción del sindicato y el desvío millonario de subvenciones de la Junta de Andalucía. El ex administrativo de la central sindical, que se ha sentado en el banquillo acusado de un delito de revelación de secretos, ha pedido a la juez que lo ampare como denunciante de corrupción.

Roberto Macías, que ha vestido una camiseta con el rostro del activista Julian Assange, fundador de WikiLeaks, ha explicado en el juicio que, para protegerse, «suministró» algunos de los documentos sobre la contabilidad de UGT-A. El sindicato ha exigido este viernes de nuevo para él una condena de 4 años de cárcel y una indemnización de 60.000 euros por copiar archivos informáticos que luego fueron publicados por este diario y otros medios.

El Fiscal Anticorrupción, le solicita una condena 3 años de prisión.

Cuando el fiscal le ha preguntado a Macías por qué no acudió a la Justicia, en vez de a los medios de comunicación, para denunciar el escándalo, el ex administrativo del sindicato ha confesado que no se «fiaba de nadie». «¿Qué trabajador en su sano juicio se va a enfrentar a una organización mafiosa que está cometiendo este latrocinio de fondos públicos?», ha lanzado.

«Yo no quería aparecer porque quería cubrirme de las posibles represalias de una organización criminal», ha defendido Macías, que acudió a los medios a hacer una «denuncia pública» porque vio cómo el sindicato cobraba «mordidas» y cometía presuntos delitos con las subvenciones que recibía de la Junta.

Un comentario sobre «La Fiscalía Anticorrupción pide tres años de prisión contra Roberto Macías por revelar el fraude millonario de la UGT»

  1. la fiscalía están diciendo que son complices de los ladrones. y además lo están demostrando. porque el que denucia un robo. no es el que comete el delito, por tan to están protegiendo el saque y el robo. y si la fiscalía hace eso no necesitan que nadie les diga lo que son ellos solutis se lo están diciendo.

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